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Dodge Challenger SRT Demon por SpeedKore, el diablo hecho muscle car

Es más poderoso y ligero que un Demon convencional.

Dodge Challenger SRT Demon por SpeedKore, el diablo hecho muscle car

Cuando el Dodge Challenger reapareció allá por 2008, no pudo hacerle sombra a los Camaro y Mustang, de hecho, entre esta tercia resultó ser el patito feo. Pero desde entonces, los altos mandos de Dodge han sido muy inteligentes, ya que, en vez de meterse innecesariamente en una lucha frontal como Ford y General Motors, optaron por apartarse un poco y explotar al máximo su perfil como el último muscle car de verdad en la actualidad.

¿Y cuál es el hábitat de un típico auto estadounidense? ¡exacto! Las pistas de ¼ de milla, mismas que desde la aparición del Hellcat (2015), se convirtieron en el parque de diversiones de Challenger. Sin embargo, con el Demon 2018 (y sus 840 Hp), Dodge convirtió los arrancones en un verdadero infierno para sus rivales.

Después de todo se trata de un dragster para su uso legal en las calles. Sin embargo, como suele suceder, el elevado peso es uno de los puntos débiles del Challenger, el cual fue solucionado por SpeedKore que presenta en el SEMA Show 2018 un ejemplar que sigue al pie de la letra la fórmula para conseguir más desempeño, ya que además de un incremento de poder, también presume una reducción en su peso.

El truco del preparador para aligerar al portentoso muscle car, consiste en el uso masivo de fibra de carbono, elemento que puede encontrarse en el cofre, defensas, techo, carcasas de espejos retrovisores, salpicaderas, faldones, spoiler, y paneles de la carrocería. SepeedKore no dice cuantos kilos ahorró, pero sin duda, este ejemplar pesa menos que los 1,941 kg que un Dodge Challenger SRT Demon de serie.

Pero como el poder vende, el motor de 6.2 Litros supercargado es perfeccionado a través de un supercargador más grande, sistema de admisión de aire, nuevos inyectores y una mejor gestión electrónica. Según SpeedKore, la potencia es de 1,200 Hp y para hacer sentir al piloto más seguro, en pleno exorcismo, se le dotó de una jaula tubular de 14 puntos, así como unos neumáticos Pirelli P Zero Corsa.