Test drive

BMW M6 Gran Coupé

Un bólido lleno de elegancia.

BMW M6 Gran Coupé
La marca bávara no podía faltar en este especial de lo mejor 2013, tuvimos el placer de conducir y tener en nuestras manos el M6 Gran Coupé, un vehículo que cuenta con la comodidad y disponibilidad de tener cuatro puertas bajo la figura de un coupé. 
 
Este enorme vehículo tiene debajo del cofre, un motor V8 M Twin Power Turbo de 575 caballos con un par máximo de 502 Lb-pie, acoplado a una transmisión de siete velocidades con doble embrague M DKG Drivelogic.
 
Adicionalmente cuenta con el dispositivo Brake Energy Regeneration, el cual permite cargar la batería, cada vez que se frene la unidad.
 
Estéticamente incorpora faros LED autoadaptables, techo de fibra de carbono, tubos de escape cromado en negro, rines de 20”, al igual que emblemas M6 en parrilla como en detalles decorativos en los laterales. Por dentro porta los asientos multifuncionales de serie en los modelos M, así como la moldura de entrada iluminada con la leyenda “M6”.
 
 
En la pista
 
Elegancia y poderío definen a este BMW M6 Gran Coupé, primeramente porque todos giros de la dirección son precisos, la aceleración es exorbitante, la suspensión semi-rígida es muy confortable, y los frenos están muy bien acentuados, por lo que todo en general transmite refinamiento al estar detrás del volante.
 
La estabilidad que otorga es por demás impresionante, se nota como los sistemas de seguridad activa trabajan a la perfección, al momento de acelerar a fondo en una recta como al entrar y salir de una curva.
 
La aceleración de los 575 caballos se aprecia a cada instante desde que pisas el pedal, es maravilloso dejarte llevar por ese poderío –acompañado de unos cambios suaves y exactos- al momento que controlas el curso con la marcada dirección, la cual transmite muy bien el camino y permite anticiparte para moverlo a tu antojo.